La prestación del servicio durante cinco años y ocho meses en las líneas Camden (Washington D.C.-Baltimore) y Brunswick (Washington D.C.-Martinsburg) ha sido adjudicada por la Administración de Transporte público de Maryland (MTA) a la empresa canadiense por cerca de 205 millones de dólares. Bombardier sustituirá a la empresa de cargas CSX, que continuará siendo la propietaria de las vías, pero que había expresado en varias ocasiones la voluntad de abandonar el servicio que había venido prestando desde hace tres décadas.
El contrato incluye además una opción para renovarlo a su término por otros cinco años, por otros 205 millones. La fabricante se encargará no sólo de la prestación del servicio, que sólo funciona de lunes a viernes, sino que además deberá mantener en perfecto estado el material rodante (locomotoras y coches convencionales que son propiedad de la MTA), así como la infraestructura de CSX en ambas rutas. La tercera línea del sistema MARC, conocida como Penn Line, seguirá siendo operada por su parte por la empresa pública federal Amtrak.
Pese a que el contrato entró en vigor el pasado 18 de octubre, se ha acordado un periodo de transición que durará ocho meses. En ese tiempo, el personal que actualmente trabaja para CSX en las líneas cuya concesión se ha renovado habrá podido elegir, según Bombardier, si desea abandonar la actividad o integrarse entre el personal de la nueva concesionaria.
Al adjudicar el contrato, la MTA no sólo ha tenido en cuenta el precio ofertado por la fabricante de trenes, sino también su relación anterior. La Autoridad encargó el pasado año a Bombardier la construcción de 54 coches de doble piso que irán destinados precisamente al sistema MARC, y anteriormente la canadiense ya había resultado adjudicataria del contrato para la reforma y mejora de otros 34 coches de un único piso.